martes, julio 03, 2007

Lector etéreo.

Al saber embózalo Juana Inés,

la habilidad ocúltala Dupin

hasta llamarte arena y serafín.


Emily; las borrascas de costumbre

del translúcido aceite caes, Lillian

y del propio lugar, Virginia, brillan.


Gabrielle, ¿cómo llegaste a ser Colette?

Elena pidió paz, lloró Mistral

y con Safo son parte del total.


Desde el latín de la soltera Castellanos

hasta las huellas sutiles de Alfonsina

se mantiene la arcaica Eufrosina.


Mary aterra a las consciencias

del duro acero del orgullo

Austen sin prejuicio del murmullo.


Anais, al fin una completa y

del saber, en manos divertidas,

ángeles en escribas convertidas.


Arturo Herrera ©

1 comentario:

lichazul...elisa dijo...

y ahora siguen los lectores....andamos volados jijiji
etéreos o terrenales
mejor buscar el equilibrio,quizá por allí se encuentra la musa
que a todas estas bellas sopló palabras en sus plumas
y que nos legarón su inteligencia y ternura:-)


muakismuakis arturo ...como mc arthur he vuelto jijiji